VOLÚMENES

SENSORIALES

 

"Mi agradecimiento para Alicia, 
que sin su apoyo y comprensión, 
nada de lo que hay aquí, 
hubiera sido posible".

Siempre he mantenido el concepto de existencia de un compromiso entre artista, obra y espectador. Opino que es un triunvirato inviolable, cuyos vínculos son inseparables y necesarios para que la finalidad de¡ producto creado, tenga sentido positivo. Para mí, la escultura es sencillez y a la vez energía plástica, conjugadas por el sentimiento creativo del autor, con un objetivo transmisor de enriquecedores mensajes y lecturas.

Nada me inquieta más en el arte que la falta de honestidad del autor, cualquiera que sea el campo expresivo. El artista debe de ser, por encima de todo, sincero y noble con su trabajo, transparentándose abiertamente en su obra cuando llega ante la apreciación crítica del espectador, que es, en definitiva, quien determina la valoración artística y estética de la misma.

La manifestación escultórica que presento, está cargada de evocaciones y vivencias que, de algún modo, han dejado huella en mi vida. Estas sensaciones, las he tratado de plasmar volumétricamente con una lectura comprensible y sobre todo sincera, con intención de misiva directa al observador, sin necesidad de que éste se sumerja en asimilaciones y averiguaciones complejas. Se podría decir que mayoritariamente el conjunto de la muestra es intimista, jugando con la figura humana como pieza transmisora, sin olvidarnos de algunas piezas animalísticas que ocupan parte de mis preferencias. La figuración forma parte de la producción realizada, por ser la tendencia con la que realmente me identifico, siempre plasmada con expresiones plásticas significativas que, de alguna forma, determinan mi personalidad artística.

He intentado realizar unos trabajos limpios, enérgicos y frescos, con matices ocasionalmente irónicos, que forman armonía con la transferencia de mensajes sensoriales y que, directa o indirectamente, han profundizado en mi trayectoria vital. En lo que corresponde a mi parte, creo haber logrado el objetivo. El observador es quien completará, con su juicio, la conclusión satisfactoria de la obra.

Jesús Trapote

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